sábado, 17 de abril de 2010

Bendita primavera

Un año más llegó la primavera, o eso dicen. La prima Vera, esa floreciente pariente que esperamos como agua de mayo, este año más que otros.
Hay varias formas por las que me doy cuenta de su llegada sin necesidad de mirar al calendario.
¿La explosión de color en la naturaleza? Todavía no la he visto.
¿Los rituales de cortejo de las avutardas en los campos de cereales? Hace tanto frio que todavía no se animan los machos a desplegar su plumaje.
¿Ese agradable picor en la nariz que me provoca una ristra de dieciocho estornudos seguidos? Las milagrosas vacunas del alergólogo me lo han quitado.

¿Qué cómo sé que es primavera entonces? Muy sencillo, porque el número de bostezos que emito por día se multiplica por cien.
Mientras acudo por las mañanas a mi trabajo con la singular alegría que me caracteriza a esas horas, manteniendo a duras penas mis párpados abiertos, la magnitud que despliega mi boca alcanza magnitudes que asustan a mis vecinos de automóvil.
La radio acompaña con anuncios de Ceregumiles, Jaleas reales, Micebrinas, Complejos vitamínicos y otros potingues que me indican que no soy la única gacela que circula por la mañana. No me consuela. Otro año la Prima Vera ha venido con la tía Astenia, quién, pese a su nombre, me provoca ganas de darme a la bebida.
Son solo unos días, eso sí, y en seguida tendré renovados ánimos para disfrutar de las terracitas, siempre y cuando Montesdeoca, Maldonado o Picazo anuncien de una santa vez, con su voz de anuncio de calzonillos, que el Tío anticiclón ha llegado.

Aún así, me gusta la primavera.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado tu prosa, si. Pero esta vez te tengo que decir que eres más falso que una moneda de 3€.

    Se nota que ya tienes un grupo de seguidores a los que te debes y como muchos de estos no pueden leer lo que realmente te pasa por la cabeza dices cosas como que te das cuenta de que ha llegado la Primavera por tus bostezos y por la explosión de color de la naturaleza, jua. jua.

    Venga, Javi, desde que te conozco, bueno, no, desde que se nos desató la hormona más o menos con 13 años hemos hablado de lo que provoca en nosotros la primavera y no me refiero a los estornudos, no. Mejor dicho: lo que nos provoca en primavera.

    ¿Quieres que quedemos a comer un bocata en el césped del Prefa el lunes?

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