lunes, 8 de marzo de 2010

Adolescente democracia

Cuando miro a mi alrededor me doy cuenta de que el consenso deambula por otros lares. Da igual el tema: la crisis, la guerra de Irak, las centrales nucleares, las pensiones; no conseguimos ponernos de acuerdo.
Dividimos España entre ricos y pobres, la derecha y la izquierda, anti-taurinos y taurómacos, capitalistas y comunistas, y para mi solo hay una división posible: razonables y extremistas.

¿Dónde ha quedado el sentido común? ¿Antes de opinar necesitamos saber cuál es la postura de nuestros líderes políticos, pandilla de descastados, cuando en nuestro interior sabemos que no les merecemos? Demos la bienvenida a la mesura, a la comprensión, a la conciliación.

¿Tan difícil es entender que las personas pensamos de forma distinta? ¿Tan difícil es entender que debemos estar agradecidos de que esto es así; de que si existiese un pensamiento único posiblemente el país se fuese al cuerno (aún más rápido)? Aunque nos mantengamos firmes en nuestros ideales, ¿Tan difícil es aceptar, que no compartir, opiniones diferentes?
Pues sí, aunque todos lo neguemos se ve que es muy complicado.
Quizás una razón, en nuestro país, sea la juventud democrática. Casi rozamos los treintaicinco tacos. Las personas a esa edad ya somos maduras, pero una nación parece que no.

Tengo la misma edad que la democracia y, sin ánimo de pecar de inmodestia, creo que he madurado bastante más que España, que se quedó en la adolescencia. Guiada por los sentimientos y las pasiones, más que por la razón. Corriente de impulsos carentes de raciocinio.

No todos crecemos igual. Algunos nunca lo hacen. Espero que España no sea de esos, ya que un servidor está harto de la crispación, de la intolerancia y de la falta de respeto, sea de la clase que sea. Uno solo quiere llegar a ser mono, y que no le obliguen a hacer las maletas.

3 comentarios:

  1. Hoy veo que has tenido un mal día... Me ha gustado tu entrada, aunque preferiría haberla leído a primera hora de la mañana, a estas horas del día soy más partidario de un buen GH10 :-)

    En cualquier caso, como mi mujer me ha obligado a ducharme con agua fría (Papá cada vez estás más lejos) y me ha espabilado de veras me atrevo a opinar:

    Me ha faltado el grupo de los que no se mojan. Seguro que me caen hostias por esto, pero creo que si por algo se caracteriza nuestra generación es por entonar cada vez más alto el "me la pela" e intentar vivir lo mejor posible, muchas veces a espaldas de la realidad.

    Creo que somos así porque la generación anterior se ha peleado un poco más para que tengamos esta libertad de opinión y de opción. Como nosotros no nos lo hemos tenido que currar demasiado pues a vivir que son dos días...

    Lo malo es que han llegado las Sub-Prime para complicarnos ese bienestar y parece que ahora hay que posicionarse o empezar a currárselo, ¿o será la edad o como dices hemos madurado?

    En cualquier caso, insisto que por haberme tocado esta generación de pasotas (y ojo con la siguiente), o quizás por la hora del día siendo además lunes, prefiero tus entradas hablando de los monos, o corres el riesgo de que cambie de emisora, este año MQB está que se sale.

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  2. Por cierto, el post de este blog ilustra el tuyo y la foto me ha hecho gracia.

    http://blogs.20minutos.es/nilibreniocupado/post/2010/03/08/ojos-no-ven-

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  3. Tienes razón Yayo. ¿Recuerdas cuando corríamos delante de los grises? Aquello si que eran tiempos...
    Muy buena la foto, y la reflexión del taxita que comparto plenamente

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